jueves, 29 de agosto de 2013

BEBEDERO DE ABEJAS


En numerosas ocasiones nos ha llamado la atención cómo las abejas se amontonan en “bebederos” artificiales (charcas) producidos por el agua de lluvia. Produce respeto pasar al lado de una de estas charcas, pero la verdad es que si no se les molesta, estos insectos ni se alteran por nuestra cercanía. Nuestro  perro ha llegado a meterse en medio e incluso a pararse a beber compartiendo el espacio y no ha sufrido nunca ninguna picadura.




Pero nos preguntamos (no paramos de hacerlo cuando descubrimos algún comportamiento animal) cual es la necesidad vital de agua de estos seres vivos y por qué se producen tantas idas y venidas al bebedero.



El agua es un elemento fundamental en el desarrollo de los seres vivos, y las abejas procuran encontrar una fuente en donde abastecerse lo más cercana posible a la colmena. Lo normal es en un radio de unos dos o tres kilómetros.

Recordemos que en el Moncayo existen numerosos lugares dedicados a la apicultura. Estas fotografías están tomadas en los carrascales de Añón, en el camino que lleva a Morana, en donde diversos ramales nos llevan a espacios ocupados por colmenas.


Las abejas consumen diariamente agua para sus necesidades y las de la colonia. Aparte de los km diarios que hacen en una jornada de pecoreo, para calmar la sed deberán realizar  vuelos extra hasta ubicar la fuente de agua y si no la encuentran, (su vuelo habrá sido en vano y terminará el día mucho más cansada y desgastada) en los límites de su alcance es probable que nunca pueda regresar a su casa y de dar con ella habrá recorrido tal vez 4 o 6 kilómetros para traer en su buche menos que una gota de agua( es por eso que en verano su vida útil es de solo una semana), terminando con sus alas desflecadas y muriendo sin siquiera haber aprovechado la miel que ha acopiado.



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